Cuando cae la noche

Cuando cae la noche

Cuando cae la noche no queda más que decir, cuando llega la noche se abre un nuevo mundo, las personas duermen y no nos queda otro remedio que refugiarnos en otras realidades. Hay quienes se interesan en indagar un poco en aspectos como la lenceria, hay quienes se sumergen en un mundo de fantasía a través de los libros, otros más son espectadores de facinantes narraciones audiovisuales que nos regala el mundo del cine y algunos participan en sus propias historias mediante videojuegos. Después de salir de ese mundo (quizá estuviste viendo el último catálogo de la excitante tienda en línea de Priscila o viendo la más reciente creación de Quentin Tarantino) no queda otro remedio mas que volver a la “realidad” y poner en práctica las lecciones que aprendimos en nuestras múltiples realidades alternas.

Se han contado historias de fantasmas, demonios y otras criaturas paranormales que acechan el mundo humano cuando la noche cae. ¿No podría ser alguna realidad alterna siendo percibida por el mundo real a ciertas horas clave para nuestra dimensión? No sé si en realidad se deba al efecto de falta de cafeína, pero estas teorías me han invadido recientemente y no hay forma de evitar pensar en ello, probablemente sea hora de tomar una siesta o volver a casa a descansar.

Como si se tratase de un episodio más de la serie Black Mirror, siento que la vida de muchos está siendo consumida por la tecnología, pocos son los que en realidad han aprendido a vivir en equilibrio con ella sin ser absorbidos aunque sea un poco más de lo debido por las maravillas que nos ofrece. A veces debemos dejar de estimular nuestro cerebro constantemente y darle espacio para descansar, para procesar la información que ha recibido a través de prolongadas horas de trabajo.

 Quería utilizar este espacio para expresarles mi preocupación e invitarlos a utilizar de manera inteligente los recursos que se nos dan. Por ejemplo, es un problema internacional el de la información falsa creada por agencias de noticias de dudosa procedencia o por usuarios aburridos y faltos de atención (principalmente encontradas en Facebook u otras redes sociales). Debemos evitar caer en estas prácticas que solo sirven para desinformar y bloquean la verdadera finalidad de la tecnología.