Venciendo miedos

"Cursos-de-manejo-DF"

No sé manejar, tengo veintitrés años y me da pánico estar enfrente de un volante. Es algo que es decepcionante, porque manejar ya se ha vuelto una necesidad en las grandes ciudades. Hay varias zonas dentro de la Ciudad de México a las que no puedes acceder usando el transporte público, o simplemente se convierte en toda una odisea intentar usarlo en horas pico, o está cerrado por fallas o por ser demasiado tarde. Son muchas las opciones en las que te puede traicionar ese complicado tren subterráneo y sus alternos, es por eso que siempre es necesario abrir tus opciones.

Por esas razones me armé de valor y puse en mi buscador: cursos de manejo df. Sé que no fue la manera más original de comenzar mi exploración, sin embargo con algo podía empezar. Me desplegaron varias opciones que estuve valorando, y viendo cuál era la que más se acomodaba a mis necesidades.

¡Pero eran demasiadas opciones! Así que me concentré en la zona por la que vivo, por lo tanto terminé buscando cursos de manejo en Tlalpan, y así logré que mi búsqueda se redujera. Encontré un lugar que me pareció muy interesante, y que tenía muy buenos comentarios de los que allí estudiaron.

Y llegó el día, quisiera decir que entré al lugar tranquila y con valentía. Sin embargo, eso sería mentirles. No, mi entrada fue mucho más dramática, llegué pálida al lugar, con las manos sudadas, intentando disimularlo tallándolas discretamente en el costado de mis pantalones. Posaba nerviosamente mi mirada en todos los que estaban ahí, y en un momento quedé estática sin saber a dónde acudir. Pero el gran servicio del lugar, hizo que un joven llegara rápidamente a mí y me comenzara a explicar a dónde tenía que acudir.

Al final la historia no se vuelve más interesante porque la persona que me enseñó estaba altamente calificada, y no tuve mayor incidente. Logré sacar mi licencia, y dar un paso más a la inevitable adultez. Solo me falta comprar mi primer coche, ya sea Toyota, Ford, o es otro paso que deberé aprender, pero más adelante.

Sé que la historia es sencilla, y puede parecer que no tenga mucha trascendencia, o hasta chance se están preguntando por qué les estoy contando esto. Bueno, simplemente porque como dice una frase que me gusta mucho, el valiente no es aquel que está ausente de miedo, es la persona que sabe enfrentarse a él. Este pequeño relato es como una persona deja todo rastro de inocencia para aventarse a un mundo en el que cada día se te exigen más cosas, más responsabilidades, más valentía.

Y que puede resultar bien, a pesar del miedo, pero depende de cómo lo sepas manejar. Muchas gracias por leerme, puedes dejar los comentarios que quieras aquí abajo, y hasta la próxima.

 

 

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